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5 consejos para ayudar al niño a escribir mejor

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La escritura a mano es una actividad que confiere varias partes que el niño debe saber dominar.

Por un lado, está el vocabulario, el procesamiento mental y la gramática. Todas estas variables deben unirse y junto con la caligrafía el niño podrá escribir las pablaras.

Cuando un niño quiere dar sus primeros pasos en la escritura debe haber tenido entre sus manos varios libros. También debe practicar mucho ya que es una técnica un poco difícil y ensayar las primeras veces es fundamental.

Después haber escrito sus primeras palabras, deberá desarrollar otra técnica fundamental “la revisión”. Una cualidad que requiere paciencia y concentración, esas cosas que a un niño no le sobran.

¿Es importante aprender a escribir?

postura correcta para escribir

Saber escribir correctamente es una técnica que desarrolla lo que llamamos el pensamiento crítico. Es muy importante para un niño, aunque hoy en día pocas veces escribimos a mano, el proceso de aprenderlo es fundamental en el desarrollo. El niño de esta forma muestra lo que es capaz de aprender.

Otra parte fundamental y que van muy ligados es el aprendizaje de la lectura. Deben desarrollarse al mismo tiempo y una beneficia a lo otra.

También debemos aconsejarle que de alguna forma la escritura manual debe ir unida a la escritura electrónica. Anímele a escribir en un ordenador será muy beneficiosos para el en el presente mientras aprende y en el futuro para su trabajo.

Como dijimos anteriormente, debe inculcarle mucha lectura. Desde siempre los grandes escritores son también grandes lectores y existe una razón de ello. Al pasar grandes ratos leyendo, el niño estará mas tiempo jugando e identificando las palabras y poniéndolas en su contexto. Al añadir el niño una palabra a su vocabulario de forma natural, este podrá usar esa palabra después al querer escribir alguna frase y estructurarla dentro de un contenido o párrafo.

Cuando vayan a empezar deberá prestarle toda su ayuda. Poner delante de su hijo una hoja en blanco es muy intimidante, incluso para los escritores que llevan años en el oficio. Suele irles bien una vez que han comenzado a escribir, pero arrancar cuesta mucho. Pregúntele sobre cuestión que le hagan pensar y reflexionar, cree mentalmente un mapa de la estrategia y la estructura del contenido a escribir para que el niño sea capaz de crear un borrador. Debemos pensar que el niño esta empezando y no podemos esperar que cree frases perfectas desde el primer día.

Fomente de alguna manera la libertad de escritura, dejándole escribir a su libre albedrio cualquier pensamiento que se le ocurra al pequeño. Como ya hemos comentado antes las revisiones al terminar deben ser parte del proceso de aprender a escribir.

Trabajar con borradores es una excelente idea. Haga una lluvia de ideas, para después ponerlas en el papel, deje fluir los pensamientos y el lenguaje, aunque al principio sea un poco incoherente. Ayúdele a encontrar los errores tipográficos ya que estos son fases también del proceso de aprender a escribir.

Los niños deben aprender a reescribir las frases para intentar mejorar la que ya tenían escrita, por lo menos dos veces.

Este proceso suele ser mejor cuando se hace en un ordenador ya que no obliga a estar borrando todo el rato. Tenga en cuenta que el proceso de aprender a escribir a maquina debe ir siempre mucho mas tarde que el de escribir a mano, ya que lo procesadores de texto suelen corregir las palabras y las tildes automáticamente.

Los niños aprenden con el ejemplo a sí que siéntese con su hijo y escriban las vivencias del día a día. Podéis crear un borrador y repasarlo juntos, explicándole los fallos que vais encontrando y escribiéndolo correctamente. Los primeros meses los padres marcaran la diferencia.

niña escribiendo con un lapiz

Utilice un lenguaje sencillo que le sea familiar al niño.

Utilizar un corrector ortográfico.

SI no tiene tiempo para sentar con su hijo puede dejarle escribiendo en el ordenador con un correcto ortográfico y gramatical activado para que el niño pueda ir viendo como corrige las palabras.

Estos correctores suelen poner una línea roja debajo de la palabra mal escrita y obliga al niño a pensar como corregirla para cuando le tenga que enseñar el texto.